Fuera mercenarios de Colombia.

viernes, 20 de agosto de 2010

2002 / Libro sobre relaciones de Uribe con el narcotráfico.





Autor                          : JOSEPH CONTRERAS Y FERNANDO GARAVITO
Medio                         :  ARLAC, Bélgica.
Fuente                        : 
Enlace                        : http://www.arlac.be/2007/AUV.htm
Título                                   : BIOGRAFÍA NO AUTORIZADA DE ÁLVARO URIBE VÉLEZ 
Fecha de publicación          :  2002
Materia                                : Colombia, Derechos Humanos
Colección / Serie                :
Zona geográfica                  : Colombia
Fecha de los hechos           : 
Entidades y personas mencionadas: 

BIOGRAFÍA NO AUTORIZADA DE ÁLVARO URIBE VÉLEZ
EL SEÑOR DE LAS SOMBRAS

JOSEPH CONTRERAS Y FERNANDO GARAVITO

2007 Ene 15 / Colombia: Un país formal y otro real





Autor                                   : Fundación CEPS (Centro de Estudios Políticos y Sociales

Medio                                   :  
Fuente                                  : CEPS, 179 páginas
Enlace                                  : http://www.nodo50.org/tortuga/Analisis-en-profundidad-de-la
Título                                    : Colombia: Un país formal y otro real
Fecha de publicación    :   Lunes. 15 de enero de 2007
Materia                       : Colombia, Derechos Humanos
Colección / Serie           :
Zona geográfica            : 
Fecha de los hechos       : 
Entidades y personas mencionadas:


Colombia: Un país formal y otro real


Adjuntamos este aparte del documento, extenso y muy detallado de la confluencia de mercenarios y escuadrones de la muerte en Colombia.

"1.4 Convergencia siniestra

“Más allá de una mera convergencia de intereses o de una concepción común del orden y la seguridad, existen nexos orgánicos entre sectores empresariales, dirigentes políticos y fuerzas militares, que han estado a la base de la creación o del soporte de estructuras paramilitares en Colombia”, afirman los autores del libro Tras los pasos perdidos de la guerra sucia. 

Esta investigación, avalada por diversas organizaciones no gubernamentales e iglesias europeas, pone al descubierto diversas tramas para la conformación de grupos paramilitares en las que aparecen implicados terratenientes, ganaderos y militares de diversa graduación. En Urabá los contactos comenzaron en la segunda mitad de la década de los ochenta. En 1987 representantes de los sectores empresariales bananeros se reunieron para tratar de encontrar una solución a la extorsión a que les estaba sometiendo la guerrilla; entre los presentes figuraba el ex ministro de Justicia, José Manuel Arias Carrizosa, que después de haber apoyado públicamente que la propia población asumiera su defensa, fue nombrado presidente del gremio bananero Augura.

Ese mismo año, Uniban, la comercializadora del gremio, contactaba con el ex oficial del Ejército de Israel, Ytzhak Maerot Shoshani, para que los asesorara en los problemas de seguridad en Urabá; en septiembre, un mayor del Ejército mantenía una reunión con Shoshani en la XIII Brigada, en Bogotá, en la que le pedía que le contactara con un grupo de instructores para entrenar a las autodefensas del Ejército; el israelí era un antiguo conocido de los militares colombianos pues había sido representante de Israel Trading Corporation (Isrex), una compañía que vendía material bélico al Ministerio de Defensa de Colombia. Shoshani avisó de la solicitud de asistencia a Yair Klein, también oficial retirado israelí y ex director de Isrex, que había fundado una empresa que ofrecía asesorías en materia de seguridad, entrenamiento de personal y “unidades de lucha antiterrorista”, según se explica en Tras los pasos perdidos...

Klein entró en Colombia sin registrarse en extranjería y mantuvo una reunión en Bogotá a la que asistieron un senador, un alto oficial del Ejército, un viceministro y miembros del Banco Ganadero . Se acordó que Klein y sus hombres impartirían tres cursos sobre tácticas de lucha antiterrorista a miembros de las autodefensas y a cambio les pagarían 800.000 dólares; los mercenarios se trasladaron a Puerto Boyacá, donde, bajo la protección del comandante del Batallón Bárbula, entrenaron a varios grupos, entre ellos el de Puerto Boyacá, que llevaría a cabo las masacres de los trabajadores bananeros en marzo de 1988.

Para desgracia de sus habitantes Puerto Boyacá es el símbolo del paramilitarismo en Colombia; aún hoy figura en su entrada un cartel con la leyenda: “Puerto Boyacá, capital antisubversiva de Colombia”. A comienzos de los ochenta activistas de derechos humanos habían denunciado que dirigentes del Partido Liberal y ganaderos mantenían un grupo paramilitar en la zona que operaba con nombres distintos aunque el más conocido era Muerte a Secuestradores (MAS)."... 
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El documento total suma 179 páginas, descargables desde la web arriba citada.

jueves, 19 de agosto de 2010

2010 Ag / Afrocolombianos y afrocolombianas de La Toma Cauca se resisten al desalojo.




Autor                           :

Medio                           :  Contagio Radio
Fuente                          : 
Enlace                           :
Título                            : Afrocolombianos y afrocolombianas de La Toma Cauca se resisten al desalojo.
Fecha de publicación      :  
Materia                         : Colombia, Derechos Humanos
Colección / Serie           : Ressitencia
Zona geográfica            : Colombia, Cauca, territorios de comunidades afrocolombianas
Fecha de los hechos       : Agosto de 2010
Entidades y personas mencionadas:


Afrocolombianos y afrocolombianas de La Toma Cauca se resisten al desalojo.


La señora Francia Marquez, líder del movimiento social de la Toma, Cauca, afirma que desde 1636 son habitantes de estos territorios y que solamente en los últimos años, cuando las grandes trasnacionales mineras comenzaron a interesarse por el oro en esta región es que han empezado a sufrir asesinatos y violaciones a los DDHH por parte de grupos paramilitares. Es asi como aproximadamente 9000 afrocolombianos se resistirán al desalojo que se pretende hacer el 18 de Agosto de 2010.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Bases militares en Colombia y ejecuciones extrajudiciales. / Fuente: IPS.




Autor                           : Helda Martínez 

Medio                           : IPS
Fuente                          : Organización Justicia por Colombia 
Enlace                           : http://justiciaporcolombia.org/node/195
Título                            : "Vínculos entre bases y ejecuciones extrajudiciales" 
Fecha de publicación      :  29 de julio de 2010
Materia                         : Colombia, Derechos Humanos
Colección / Serie           :
Zona geográfica            : Colombia, bases norteamericanas 
                                      y unidades militares entrenadas por Estados Unidos
Fecha de los hechos       : 
Entidades y personas mencionadas:

"Vínculos entre bases y ejecuciones extrajudiciales"

Helda Martínez IPS, 29 de julio de 2010

"Hay vínculos preocupantes entre el aumento de denuncias por ejecuciones extrajudiciales y las unidades militares colombianas asistidas con financiamiento militar estadounidense", denunció a IPS John Lindsay-Poland, coordinador de una investigación de dos años sobre el tema.

El estadounidense Lindsay-Poland es director para América Latina de la no gubernamental Fellowship of Reconciliation (Confraternidad de Reconciliación, FOR), que junto con la Coalición Colombia No Bases elaboró el informe "Asistencia Militar y DDHH: Colombia, responsabilidad de EEUU y consecuencias a nivel mundial", presentado este jueves en Bogotá.

El llamado Informe FOR analiza la aplicación en los acuerdos Bogotá-Washington de la llamada Ley Leahy, vigente desde 1996 y donde se fijan las pautas en Estados Unidos del uso de la ayuda militar en el extranjero.

"Si se cumpliera el sentido de la Ley Leahy, habría que suspender la asistencia a casi todas las brigadas territoriales, y a la mayoría de brigadas móviles del Ejército colombiano", aseguró Lindsay-Poland.

El desarrollo de la investigación incluyó la revisión de información en casi 500 unidades asistidas por Estados Unidos en Colombia desde el año 2000, así como de las más de 3.000 ejecuciones extrajudiciales, en las que fueron identificados como autores miembros de las Fuerzas Militares.

"Encontramos que en muchas unidades militares aumentaron las denuncias sobre ejecuciones extrajudiciales durante y después de altos niveles de asistencia estadounidense", aseguró el investigador.

El resultado se obtuvo comparando el número de denuncias presentadas en los dos años anteriores al comienzo en 2000 del Plan Colombia de asistencia militar estadounidense, con lo sucedido posteriormente.

También se constató que las denuncias cayeron al recortarse la asistencia.

"El gobierno de Estados Unidos tendrá que responder" a las preguntas que se hace el informe, dijo su coordinador.

Entre esas preguntas, citó el porqué "sus funcionarios descuidan las obligaciones que ordena la Ley Leahy", no solo en Colombia sino en países como Paquistán, "donde la situación es muy compleja".

La presencia militar de Estados Unidos en Colombia se remonta a la década de los 40 en el siglo XX, cuando comenzaron a operar las guerrillas izquierdistas en el país. Pero adquirió un nuevo nivel en 1999 con el Plan Colombia, firmado por los gobiernos del conservador Andrés Pastrana (1998-2002) y el demócrata Bill Clinton (1993-2001).

Ese programa se complementó en 2004 con el llamado Plan Patriota entre los derechistas presidentes Álvaro Uribe (2002-2010) y el republicano George W. Bush (2001-2009).

Los dos planes fueron concebidos bajo el argumento de colaborar a acabar con la guerrilla y el cultivo y tráfico de drogas ilícitas.

En paralelo, se integraron a la estrategia de Washington de incrementar su presencia militar en las distintas regiones del mundo, tras los ataques del grupo islamista radical Al Qaeda contra las Torres Gemelas de Nueva York, el 11 de septiembre de 2001.

Los dos planes sufrieron cambios radicales a partir de 2009, según Lindsay-Poland, porque desde entonces "se trascendió la contrainsurgencia y el narcotráfico, en aras de cumplir el interés de control regional".

Documentos del Comando Sur estadounidense afirman la importancia de establecer una base con "alcance de movilidad aérea al continente sudamericano y capacidad para operaciones anti-narcóticos hasta el año 2025", explicó.

A cambio, Uribe, cuyo mandato culmina el 7 de agosto, ofreció la posibilidad de mantener o instalar un total de siete bases militares en puntos estratégicos de la geografía colombiana, que incluyen las costas Atlántica y Pacífica, el amazónico Caquetá, y el centro del país con presencia en los departamentos de Meta, Tolima y Cundinamarca.

La base de Palanquero en Cundinamarca, una de las siete, fue visitada el miércoles 28 por Lindsay-Poland y otros miembros de FOR. Pero, dijo, "no nos permitieron el acceso. Exigieron autorización de la embajada de Estados Unidos". Entonces, ¿de qué autonomía hablamos?", se preguntó.

Además, la presencia militar estadounidense no está legalizada porque Uribe no consultó al Congreso legislativo como ordena la legislación.

Por ello, el 22 de julio la Corte Constitucional consideró inconstitucional el acuerdo, y dio un plazo de un año al parlamento para pronunciarse.

Una vez que el Poder Legislativo lo haga, la Corte volverá a considerar su concordancia con la Constitución.

Al planteamiento que han hecho FOR y la Coalición no Bases, se sumarían las consecuencias de una investigación recién iniciada.

Se trata de la denuncia de la existencia de fosas irregulares en el cementerio de La Macarena, colindante con un batallón del Ejército, según una Audiencia Pública realizada el día 22 en esa población del central departamento de Meta, a la que asistieron legisladores opositores y observadores internacionales.

Hay versiones encontradas aún sobre la denuncia. Pero testigos aseguraron que helicópteros oficiales llegaban a La Macarena, a 340 kilómetros al sur de Bogotá, cargados de restos de lo que algunas organizaciones humanitarias aseguran que eran víctimas de ejecuciones extrajudiciales.

"Esto sucede al final de un gobierno signado por muy graves violaciones a los derechos humanos, con mayor afectación de poblaciones vulnerables, manifestadas en miles de falsos positivos como se han denominado popularmente las ejecuciones extrajudiciales", dijo a IPS Alberto Yepes, director del Observatorio de Derechos Humanos DIH.

El número de estas ejecuciones es incierto, pero según el Informe FOR superaría las 3.000 víctimas en la última década.

Entre ellos, 16 jóvenes habitantes de la vecina población de Soacha, al sur de Bogotá, atraídos con falsas promesas de trabajo en 2007 y 2008.

Esos asesinatos fueron denunciados por la agrupación Madres de Soacha ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en Washington.

"Una forma de presionar al Estado para transformar ese tipo de conductas", dijo Yepes.

"A la par que la movilización impulsa el cumplimiento de la Constitución por las Fuerzas Armadas colombianas, Estados Unidos debe asumir su responsabilidad con mayor vigilancia, pidiendo cuentas y asumiendo correctivos, para que los impuestos de los ciudadanos estadounidenses no terminen financiado muertes en Colombia", concluyó.(FIN/2010)

miércoles, 11 de agosto de 2010

2010 / Entrevista en Radioaktiva y Radio Vallekas,



Autor de la entrevista: Claudio,  
Medio                           : Radio Klara, Valencia, País Valencià. 
Fuente                          : Emisoras comunitarias. 
Enlace                           :
Título                            : Presentación del libro "Nos matan y no es noticia". 
Fecha de publicación      :  
Materia                         : Colombia, Derechos Humanos
Colección / Serie           : Memoria
Zona geográfica            : Colombia, Antioquia, Chocó, río Atrato, 
Fecha de los hechos       : 1996 - 2010
Entidades y personas mencionadas: Fuerzas Armadas de Colombia.